|
|
Y al cabo de una semana ya podía disfrutar de las ventajas de tener una amiga invisible real. Aprovechaba que Vera sólo la tenía a ella para pedirle todo tipo de favores. Los favores iban desde entrar en el lavabo de los tíos para ver quién la tenía más grande a seguir a sus amigas para enterarse de todos los cotilleos.